S.L.8. "SENDERO LOCAL DE NAVA"

Mapa del sendero local de Nava
Distancia
7 Km
Desnivel
150 m
Tiempo aproximado
2 h 30 min
Dificultad
Baja

Nota: En este caso, al tratarse de una senda local (S.L.) y no de una ruta de pequeño recorrido (P.R.), las marcas de senda serán en blanco y verde, en vez de blanco y amarillo.

Iniciaremos el recorrido en la Plaza Príncipe de Asturias, frente al Museo de la Sidra, para subir en dirección a la zona deportiva municipal por la Avda. de la Constitución. Allí tomaremos una senda a la derecha que nos conducirá al pueblo de la Cogolla. En el primer desvío, torcemos a la derecha de nuevo, pasando junto a la muralla que cierra las praderías pertenecientes al Palacio de la Cogolla, del siglo XIV. Dejando la muralla siempre a nuestra izquierda, llegamos a la entrada del palacio y continuamos por la carretera local. A los pocos metros, nos desviamos por un sendero que sale junto a una casa a nuestra derecha. Seguimos hasta el pueblo de Pando, para nada más llegar tomar el primer desvío de la carretera local a la izquierda. Pasamos por Omeu y Ovín, donde iniciaremos el descenso por la antigua senda que nos conducirá hasta el Palacio de la Ferrería (siglo XV). Allí podremos deleitarnos con su privilegiado enclave a orillas del río Prá rodeado de inmensas zonas verdosas y de frondosos bosques de castaños. La ruta continúa con un ascenso prolongado hasta el pueblo de Bocarral para tomar la carretera que desciende a Pra y que nos llevará a Piloñeta y a la Viña, donde giraremos a la izquierda por la carretera de la antigua serrería hasta llegar a la Curtia, zona más alta de toda la ruta y desde donde podremos avistar muchos de los pueblos que conforman el concejo de Nava. De allí y siempre en ligero descenso, tras torcer a la derecha junto a una parada de bus, tomamos un sendero que baja a la izquierda, a la sombra de árboles y setos. Al poco rato volveremos a encontrar el Palacio de la Cogolla, para entrar en el núcleo de Nava por las inmediaciones del Museo de la Sidra, pudiendo contemplar su privilegiado enclave y su complicidad con el casco urbano de la villa sidrera.