Historia

Palacio de la Ferrería

La presencia de civilizaciones prehistóricas en el concejo de Nava se conoce desde hace algún tiempo. Existe un gran número de hallazgos paleolíticos, siempre localizados en yacimientos al aire libre, por lo que no hay información estratigráfica de ningún tipo. De la etapa megalítica, en los años setenta se localizaba un yacimiento aislado en el término naveto de Paraes. Y aunque tampoco en él se ha podido hacer un estudio en profundidad se han hallado varias cazoletas y cruces esculpidas en el Alto del Espinadal.

Existe también un conjunto de elementos pertenecientes al final de la edad de bronce, en torno al siglo VIII antes de Cristo, localizados en Pruneda. Se trata de un conjunto de hachas de bronce, concretamente cuatro instrumentos, todas ellas hachas de talón.

En Nava existen también vestigios de antiguas fortificaciones. En este sentido nos encontramos varios castros: La Cogolla, Cesa, la parroquia de Cuenya, el Castiello de Salas, en Polanava, la Forcá, cerca de Vióbes, el Picu Castro etc... Aunque ninguno ha sido objeto de excavaciones arqueológicas, por lo que su pasado y su interior es aún un misterio. Existen hallazgos numismáticos y cerámicos importantes en los términos de Ceceda y Fuensanta; y los restos del balneario de Fuensanta, de posible uso en la época romana.

En la Alta Edad Media, arqueológicamente nos encontramos con los restos prerrománicos de Santo Tomás de Priandi y del cementerio de Nava, además de una reocupación medieval del asentamiento de La Coroña Castru, en el límite con Cabranes y Piloña.

Entre los siglos X, XI y XII es cuando surge el actual concejo de Nava aunque de todas sus menciones no se puede deducir que existiese una demarcación con ese mismo nombre. El 22 de junio de 1270, el rey Alonso X crea el instrumento fundacional de la puebla de Nava, a la que dota con el fuero de Benavente y le otorga el privilegio de un mercado semanal entre otros beneficios. La actividad industrial fue tardía en Nava, y se centró más en el sector alimenticio y en la transformación de productos agrarios.

Tras la guerra civil española y ya en la segunda mitad del siglo XX la evolución del concejo se centró en el sector alimenticio y en la segunda mitad del siglo XX la evolución del concejo se centro en el sector primario y secundario. Por otro lado, Nava es la capital asturiana de la sidra a la que dedican un Festival de la Sidra desde 1969 y un museo que ofrece un estudio detallado de esta bebida.